
El fin de semana del 21 y 22 de marzo, la Residencia Fray Luis de León de Guadarrama (Madrid) acogió la sexta edición del Congreso Hipona. Ha contado con la participación del Prior General de la Orden de San Agustín, el P. Joseph Farrell, su Asistente General, P. Martin Davakan, el Prior Provincial de la Provincia San Juan de Sahagún, P. Domingo Amigo y una amplia representación de religiosos y laicos de parroquias, colegios y obra social de los agustinos en España.
Con el lema «Somos comunidad» como hilo conductor, doscientas cincuenta personas han participado en este espacio de encuentro, reflexión y celebración de la fe.
Ponencias
En una primera ponencia, el religioso P. Antonio Carrón, OAR, reflexionó sobre el paso del individualismo a una auténtica vida comunitaria. Invitó a reconocer y superar las debilidades de la Iglesia, muchas de ellas originadas en los “egos”, para abrir camino a una cultura del cuidado y de la comunión.
Por su parte, la Dra. Carmen Alegría profundizó en las “medicinas del alma”, abordando la salud en su dimensión física, mental y espiritual. Subrayó la importancia de cuidar las emociones y prestar una atención especial a quienes tienen la misión de cuidar a otros.
A continuación, José Antonio Fernández Bravo centró su intervención en el papel del respeto en la construcción de la comunidad. Animó a los asistentes a tener en cuenta “el cerebro de la persona que escucha” como clave para mejorar nuestras relaciones y la comunicación interpersonal.
La jornada concluyó con la velada ofrecida por las Agustinas del Monasterio de la Conversión, que presentaron el concierto “In illo Uno Unum” (“en el único Cristo somos uno”). Una propuesta que combinó cantos y testimonios, culminando con una invitación a todos los presentes: “Hay que propagar este fuego que Jesús ha encendido en nuestros corazones”.
Eucaristía
La Eucaristía del domingo la presidió el P. Joseph Farrell, que recordó en la homilía que al cielo no llegamos solos porque somos comunidad: «Comunidad que cuida, que sostiene, que acompaña, que asombra, que escucha, que comprende…. Comunidad que lleva al cielo”.
Tanto el sábado como el domingo fueron jornadas de vivir en comunidad y compartir vivencias, entre personas procedentes de distintos lugares de España y de distintas edades, pero con el nexo común del deseo de vivir la fe desde la espiritualidad agustiniana.
Entre los asistentes había personas que habían coincidido en pascuas familiares, Caminos de Santiago y otras formaciones que se ofrecen en la Provincia, a lo largo del curso.
Propósitos
Durante las ponencias se lanzaron propuestas para que los participantes en el VI Congreso Hipona puedan avanzar en la construcción de experiencias comunitarias en sus lugares de origen:
- Voy a deshacer nudos para rehacer lazos
- No voy a tener miedo de desaprender lo aprendido, porque muchas veces es necesario reaprender para tejer el nosotros.
- Voy a preguntarme cada día quién soy yo, qué hago aquí y hacia dónde voy.
- Voy a poner amor en todo aquello que haga.
- Voy a cuidar mucho que la gente que tengo cerca (marido, hijos, padres, catecúmenos, compañeros de trabajo) participen en las cosas cotidianas.
- Quiero escuchar, más que juzgar.
De esta manera, el Congreso Hipona concluyó invitando a todos los participantes a llevar a sus comunidades lo vivido durante estos días: una experiencia de fe compartida que pone en el centro el cuidado mutuo, la escucha y el amor concreto en lo cotidiano. Desde la espiritualidad de san Agustín, el encuentro ha vuelto a recordar que solo en el “nosotros” se construye una Iglesia viva, capaz de acompañar, sanar y caminar unida hacia Dios.



























