Evangelio del V Domingo de Pascua, según San Agustín

En el evangelio del V Domingo del tiempo de Pascua, el Señor va preparando a los discípulos para su partida.

En este evangelio del V Domingo de Pascua el Señor va preparando a los discípulos para su partida. Después de vivir con ellos, les va anunciando su marcha a la casa del Padre. Pero no es un abandonarnos, sino que va a estar con nosotros para atraernos a su reino de felicidad, para prepararnos un sitio en la casa del Padre. San Agustín nos dice que la casa del Padre es su Templo santo, y que nosotros somos su templo, en cuanto nos dejemos salvar, en cuanto permanezcamos en él y seamos como la semilla buena que da mucho fruto porque vivimos de él.

Moradas

Pues bien, en cierto modo prepara moradas: preparando para las moradas moradores. En efecto, porque dijo: «En la casa de mi Padre hay muchas moradas», ¿qué suponemos que es la casa de Dios sino el templo de Dios? Pues bien, que se interrogue al Apóstol qué templo es ése y responda: Pues santo es el templo de Dios, que sois vosotros. Éste es también el reino de Dios que el Hijo va a entregar al Padre; por eso: al inicio, Cristo; después quienes son del Mesías en su presencia; después el final, cuando haya entregado el reino al Dios y Padre, esto es, haya entregado a su Padre, para contemplarlo, a quienes redimió con su sangre.

Éste es el reino de los cielos, del cual se dice: El reino de los cielos es similar a un hombre que siembra en su campo semilla buena. Ahora bien, “la semilla buena” son éstos, los hijos del reino; aunque ellos tienen ahora cizaña entremezclada, al final enviará el rey en persona a sus ángeles y recogerán de su reino todos los escándalos. Entonces, en el reino de su Padre brillarán como el sol los justos.

Moradores

Señor, prepara así lo que preparas, pues nos preparas para ti y te preparas para nosotros porque preparas lugar para ti en nosotros y en ti para nosotros. En efecto, tú has dicho: Permaneced en mí y yo en vosotros. En la medida en que cada cual fuere partícipe de ti, uno menos, otro más, ésta será la diversidad de premios según la diversidad de méritos; ésta será la multitud de moradas según la diferencia de moradores, pero en todo caso todos vivos en la eternidad y felices sin fin.

Manifestación

¿Qué significa que te vayas? ¿qué significa que vengas? Si entiendo bien, no te retiras de allí adónde vas, ni de dónde vienes: te vas ocultándote, vienes manifestándote. Pero, si no permaneces gobernándonos para que progresemos viviendo bien, ¿cómo será preparado el lugar donde podamos permanecer disfrutando?

Sobre las palabras evangélicas que se han leído públicamente, hasta donde el Señor confirma «De nuevo vengo y os tomaré junto a mí mismo», quede suficientemente dicho esto. En cambio, qué significa lo que sigue: Y sabéis a dónde voy yo y sabéis el camino, lo escucharemos mejor y lo trataremos más a propósito tras la pregunta que sigue, hecha por un discípulo, cual si mediante éste preguntásemos también nosotros.

Comentario sobre el evangelio de san Juan 68, 2-3

También te puede interesar

Evangelio del VII Domingo de Pascua, según San Agustín

En este día de la Ascensión del Señor Jesús al cielo vemos cómo San Agustín nos anima a ver cómo debemos bautizar en el...

La Orden de San Agustín afilia al cardenal arzobispo de Madrid

Ayer 13 de mayo, fiesta de la Virgen de Fátima y Nuestra Señora del Socorro, la Parroquia agustina de San Manuel y San Benito...

Más de 400 niños y jóvenes participan en el Día Tagaste

Más de 400 niños y jóvenes de colegios y parroquias agustinas de toda España participaron el sábado 2 de mayo en el Día Tagaste,...

Evangelio del VI Domingo de Pascua, según San Agustín

El Señor Jesús nos enseña cómo el vivir el amor a Dios observándolo en la vida, esto es, escuchando y practicándolo en la vida....