Balance del viaje apostólico del papa León XIV a España

La visita del Papa León XIV a España, del 6 al 12 de junio de este 2026, ha sido un acontecimiento extraordinario.

Por mucho que se haya dicho ya y se dirá, es inevitable comenzar señalando el extraordinario acontecimiento para la mayor parte de la sociedad española y de modo especial, lógicamente, para la Iglesia, que ha sido la visita del Papa León XIV del 6 al 12 de junio de este 2026. En este comentario yo me voy a referir solo a lo que ha sido su presencia y actuación en actos habidos en Madrid. Es obvio que los encuentros realizados en la Capital de España, de distinta naturaleza y alcance, formaban un conjunto rico y muy bien armonizado.

Todos ellos han dejado imágenes llamadas a perdurar por mucho tiempo en la mente y el corazón de millones de ciudadanos, también de quienes, como en mi caso, presenciamos alguno de esos encuentros a través de los medios de comunicación.

Vigilia con los jóvenes

Me refiero en primer término a la vigilia de oración con los jóvenes en la Plaza de Lima del sábado 6. Las explicaciones del Papa en respuesta a las 6 preguntas que le habían sido formuladas constituyen una amplia catequesis, certera, bien orientada al público que le oía, desde la exhortación al silencio para poder reconocer la voz de Dios, al rechazo de la violencia y la guerra, hasta la llamada a ser humanos, rostros fiables, con honestidad y rectitud, humanos como Cristo. Pero dato relevante de la vigilia son también los 600.000 jóvenes que habrían participado y la actitud seria que se podía observar en ellos y que tendría su réplica en el encuentro con los jóvenes en el Estadi
Olimpic de Barcelona.

Toda la visita del Papa y de modo muy significativo esta vigilia ha tenido lugar dentro de lo que desde hace algún tiempo se viene designando como el “giro católico”, cierto nuevo florecer de la adhesión a la fe y a la Iglesia que tiene justamente mayor desarrollo entre los jóvenes. El fenómeno, si no debe llevar a echar las campanas al vuelo, parece perfectamente objetivo, aunque como también se dice,
puede tener algo de moda pasajera. Se verá con el tiempo, pero la numerosa asistencia de jóvenes a esa vigilia, muy bien llevada para ese público, quizá esté visibilizando ese brote de sentido cristiano y se puede esperar que la presencia del Papa contribuya a asentarlo y purificarlo. Que de hecho sea así, dependerá también, tras la visita de León XIV, de la Iglesia de España, que ha de cuidar con el mayor
esmero ese repunte de la fe.

Discurso en las Cortes

Un momento de verdadera trascendencia histórica ha sido la intervención del Papa en las Cortes españolas, un acontecimiento carente de precedentes, en el que el discurso fue más largo, con un amplio abanico temático, de tono más grave en algún momento. Es preciso reconocer el trato exquisito con que el Papa fue acogido en la sede del Parlamento, de modo muy visible por parte su Presidenta.

Con respetuosa firmeza, no falta de delicadeza, León XIV que se presenta abiertamente como obispo y pastor, fue desgranando la enseñanza de la Iglesia sobre asuntos capitales en la vida humana, en la marcha de la sociedad y en la acción política: protección de la vida humana desde su concepción, tutela de la familia como grandísimo bien de las personas y de la sociedad, dignidad de los emigrantes y derecho a una acogida justa, rechazo de la polarización en la convivencia y en la acción política y de la actitud de permanente descalificación del adversario, necesaria renovación moral de la acción política, el especial cuidado de las vidas más frágiles, la necesaria referencia al marco del derecho internacional…..

El texto del discurso, preciso, medido, bien ensamblado en sus pasos, merecerá por mucho tiempo una lectura repetida, también de parte de los católicos que en esas palabras encontrarán una formulación clara y autorizada de posiciones de su fe, en muchos casos discutidas, sino polémicas, en el medio social.

Ha resultado sumamente llamativo el aplauso final de diputados y senadores, puestos en pie –parece que en esto con alguna excepción- aplauso interminable, de más de siete minutos, solo finalizado cuando el Papa se retiraba. A nadie se le ocurre interpretar ese aplauso como expresión de acogida o celebración de lo dicho por el Papa, cuando, por citar un caso, muchos diputados allí presentes, en la más frontal
divergencia con lo dicho por León sobre el respeto de la vida desde su concepción, abogan por la introducción de la práctica del aborto como derecho fundamental en la Constitución.

En otro caso, igualmente notorio, lo oído al Pontífice sobre la debida acogida de los emigrantes mucho choca también con posiciones e iniciativas políticas de otros miembros de Parlamento y Senado allí presentes. Esta contradicción palmaria entre la acogida tan cordial que recibe el Papa con la larga ovación final y la fuerte discrepancia de lo que él expone en varios temas con el verdadero ideario y la acción política de los allí presentes ha motivado que en varios medios de comunicación se hable de la falta de sinceridad, por decirlo suave, de parlamentarios y senadores.

Sin seguir por esa línea de valoración, creo que por una mínima coherencia necesaria cabría pedir y esperar que la clase política allí presente dedicara un tiempo a considerar las razones que el Papa manifiesta a propósito de las distintas posiciones de la Iglesia que él expresa. Esa toma en seria consideración de lo que tan
fervorosamente han aplaudido sería el gesto de coherencia necesaria.

Encuentro con la Familia Agustiniana

Una nota breve para terminar, sobre el encuentro entrañable, en un clima sumamente familiar, de un Papa alegre y espontáneo, con la Familia agustiniana en la tarde del domingo 7. Se debería escribir de parte nuestra una crónica detenida de los gestos, las palabras, los sentimientos que tuvieron lugar en aquel rato en la Nunciatura.

Yo solo me remito a lo dicho por él, en la más estricta fraternidad agustiniana cuando el P. Provincial le entregó el obsequio: “Rezo todos los días por vosotros, espero que vosotros también lo hagáis por mí”. No cabe duda que la Iglesia española saldrá confirmada en su naturaleza y misión propia como comunidad de creyentes en Jesucristo, lo cual es la más cabal realización del ministerio del sucesor del Pedro (Lc. 22, 32) que representa hoy el Papa León. Pero también nuestra iglesia puede quedar con alguna satisfacción por el modo en que ha preparado el encuentro con él y cómo sus distintos estamentos, en número, convicción, alegría, gratitud, han participado en los actos programados.

En buena medida esto es extensible a toda la sociedad española y a los diversos organismos públicos. Es obvio también que la figura de León XIV ha brillado con su esplendor propio en España, ha tenido aquí su revelación más expresiva, recabando el más alto reconocimiento como merece su ánimo sencillo y sereno, su enseñanza tan clara y firme como respetuosa, su cordialidad general con tantas notas de ternura.


P. Gonzalo Tejerina Arias, OSA.
Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca

Ecos de Barcelona y Canarias

La visita del Papa León XIV a España ha dejado momentos que permanecerán mucho tiempo en la memoria de quienes los han vivido. En este episodio de esta semana de «Los Agustinos a tu lado» escuchamos dos testimonios que ayudan a comprender el alcance de aquellos días: el del agustino P. Dennis Pineda, que comparte cómo la visita fortaleció el sentido de fraternidad y renovó la misión de la Familia Agustiniana; y el del P. Ángel Andrés, que recuerda el paso del Santo Padre por Tenerife y el profundo impacto que dejó su cercanía, su mensaje sobre la dignidad de los migrantes y su llamada a vivir la fe desde la caridad.

Dos miradas complementarias para revivir una visita que sigue dando frutos de esperanza y comunión.

También te puede interesar

El P. Antonio Iturbe, OSA: ser formador de Robert Prevost

El agustino español Antonio Iturbe convivió con el actual pontífice durante sus años en el Colegio Santa Mónica. Como formador de los estudiantes agustinos que llegaban al centro...

Fabiola Ortiz, Ministro de la Comunión en la Misa del Corpus con el Papa

Fabiola Ortiz pertenece desde hace años a la Parroquia agustina de San Manuel y San Benito de Madrid, muy cerca de la Plaza de...

Las agustinas hacen pulseras recordatorio de la visita del Papa

Más de 8.000 personas entre adolescentes, jóvenes, familias y religiosos agustinos de parroquias y colegios de la Familia Agustiniana de toda España viajarán hasta...

El P. Morales cuenta cómo prepara la visita del papa León XIV

No todos los agustinos podrán participar presencialmente en los actos que se han organizado para la visita del papa León XIV a España. Desde...