
El pasado mes de noviembre, el Secretariado de Misiones, Justicia y Paz de la Provincia agustina de San Juan de Sahagún, puso en marcha una campaña de solidaridad con el pueblo cubano, que acababa de sufrir las consecuencias del huracán Melissa. Al poco tiempo de poner en marcha la campaña, la situación se agravó con una crisis sanitaria provocada por varios virus, que sumieron a la población en una situación de emergencia nacional.
Contexto
A finales de octubre del año pasado, el Huracán “Melisa” azotó la zona del Caribe, concretamente Jamaica, Haití, Bahamas, República Dominicana, La Española y Cuba. En cada país tuvo una incidencia diferente, pero en todos se llevó por delante viviendas, infraestructuras, campos, y desgraciadamente también vidas humanas.
En Cuba el Huracán afectó a la costa sur del oriente de la isla. La primera presencia agustiniana en Cuba, en la época colonial, fue protagonizada por los Agustinos de México (Provincia del Nombre de Jesús de la Nueva España), que llegaron a la mayor de las Antillas en 1588 y permanecieron allí hasta ser expulsados en 1842.
La restauración de la presencia agustiniana en Cuba correspondió a los Agustinos norteamericanos (Provincia de Sto. Tomás de Villanueva), llegados a La Habana el 30 de enero de 1899. Hasta su expulsión por la revolución castrista en 1961, realizaron una importante obra pastoral y educativa.
En noviembre de 2006, bajo el generalato del P. Miguel Ángel Orcasitas, se restauró la presencia de la Orden de San Agustín en Cuba anhelada por años, en la Diócesis de Ciego de Ávila.
Actualmente, la Provincia está presente en dos comunidades, una en la Habana (Parroquia Cristo del Buen Viaje) y otra en Chambas (Parroquia Inmaculada Concepción) Aunque estos dos puestos de misión no sufrieron la tragedia, los agustinos allí presentes iniciaron una campaña de solidaridad con la parte oriental de Cuba.
Esta necesidad urgente de ayudar a los damnificados por el Huracán fue trasladada a las comunidades agustinas de España, quienes, a través del Secretariado de Misiones, Justicia y Paz de la Provincia de San Juan de Sahagún, organizaron una campaña para recoger fondos económicos y hacerlos llegar a la isla.
La campaña
En el mes de noviembre se mandó información de esta a los colegios, parroquias y colegios mayores, que tiene la Provincia en España y Portugal. Los distintos apostolados se organizaron para dar a conocer la campaña y preparar alguna actividad con la que concienciar a la gente sobre la situación en Cuba y lograr el apoyo económico. Fruto de este trabajo de solidaridad se recibiero, hasta final del año pasado, 28.834,41 Euros. De estos ya se ha enviado una parte.
Por ese mismo tiempo, la situación en Cuba pasó a ser de emergencia sanitaria, con el aumento de infecciones por arbovirus como el chikungunya, el dengue y el oropuche. Ante esto, el Secretariado promovió la recogida de medicinas para enviar a la isla. Quién coordinó está actividad fue el P. Ambrosio Sanabría, OSA, exmisionero en Cuba, que poco a poco ha ido recibiendo y enviado las medicinas que le han llegado de colegios y parroquias.
El Secretariado de Misiones, Justicia y Paz quiere agradecer la generosidad personl e institucional de todos aquello que han colaborado en esta causa.
El testimonio de los misioneros
El superior de la delegación de Cuba, el religioso agustino P. José Alberto Escobar, explica que los virus han dejado a las personas afectadas débiles y con dolor en músculos y articulaciones. Por este motivo las principales demandas en cuanto a las medicinas, en un principio fueron las vitaminas y los analgésicos.
No obstante, los lotes incluyen todo tipo de medicamentos, que los equipos parroquiales, asesorados por laicos con formación sanitaria, organizan y distribuyen entre las personas enfermas.
Tanto en Chambas, como en La Habana, religiosos y laicos trabajan en equipo para catalogar, organizar y distribuir lo que van recibiendo. Por otra parte, el propio P. José Alberto, como se puede escuchar en el siguiente audio, fue a la sede de Cáritas a entregar una parte de lo recaudado en la campaña del Secretariado.
La situación en la isla es de absoluta precariedad, que en el último mes se ha agravado por la tensión generada por un posible ataque por parte de Estados Unidos y por las consecuencias que, para la población tienen, las restricciones de combustible.
En este momento, la Delegación agustina en Cuba la forman tres religiosos, que esperan con los brazos abiertos a un cuarto hermano, procedente de Panamá, que en breve se instalará en La Habana.
Los obispos
Por su parte, la Conferencia Episcopal Cubana ha emitido un comunicado en el que los obispos hablan de la necesidad de transformar la realidad nacional y advierten que la crisis se ha intensificado.
Afirman que con noticias como la posible paralización del suministro de petróleo, se incrementa la angustia y el riesgo de un caos social: “Cuba necesita cambios y son cada vez más urgentes, pero no necesita para nada más angustias ni dolor”.
El documento insiste en que los conflictos deben resolverse mediante el diálogo y la diplomacia, nunca por la coerción o la violencia, y reclama un ambiente de pluralidad y respeto dentro del país. Reitera el compromiso de la Iglesia con el pueblo cubano en la oración, el servicio a los pobres y la promoción de la paz.





