
Un año más, la Residencia Fray Luis de León, de Guadarrama (Madrid), ha acogido a los participantes en la quinta edición del Congreso Hipona, una propuesta de formación para agentes de pastoral y personas vinculadas a las parroquias y apostolados agustinos. Más de doscientas personas procedentes de distintos lugares de España se reunieron el pasado sábado 29 y domingo 30 de marzo, en un encuentro que sirvió también para estrechar vínculos con personas que comparten la espiritualidad agustiniana.
«Sembradores de esperanza» ha sido el lema de este año, en el que la idea de fraternidad estuvo presente como otro de los hilos conductores de las sesiones.
Testimonio de esperanza
La mañana del sábado comenzó con el testimonio de vida de Miriam Fernández, diagnosticada con parálisis cerebral en su nacimiento y que, en la actualidad es conferenciante, cantante, compositora, actriz, escritora y, sobre todo, una mujer creyente.
Miriam habló de cómo aceptar las dificultades de la vida y la enfermedad desde la fe, con humor, dejándose ayudar por la familia y personas que te quieren. Entre los restos que planteó están: aprender a aceptarse, deshacerse del miedo, cambiar el planteamiento vital (pasar del porqué al para qué), transformar los obstáculos en oportunidades, valorar las pequeñas cosas.
“Deja que tu sonrisa cambie el mundo, pero nunca dejes que el mundo cambie tu sonrisa” fue una de las afirmaciones de Miriam con las que invitó al auditorio a vivir la vida con ilusión, con la perspectiva de que Dios nunca deja solo a nadie y aprendiendo a mirar más allá, para aceptar las circunstancias que cada uno tiene, «no con resignación sino con espíritu de superación, esperanza y confianza en Dios». Aceptar dificultades y enfermedades con humor, desde la fe, la alegría, la familia, como testimonio de esperanza».
Acompañar
Cómo acompañar a personas que han perdido la esperanza, fue el tema de la segunda ponencia, que estuvo a cargo de Xosé Manuel Domínguez. Para el conferenciante evangelizar implica acompañar y, acompañar, es el arte de abrir caminos de esperanza, de ahí que el título de charla fuera “Llamado a acompañar: abriendo caminos de esperanza”.
Planteó el acompañamiento como una vocación, un salir al encuentro y caminar con el otro, ya que ser acogido y escuchado da esperanza. Ofreció las claves de un acompañamiento pleno hacia los necesitados, con una lección importante de cómo salir al encuentro con una implicación activa, que permita el acogimiento y la escucha transformadora en esperanza. Porque la esperanza lleva a comprometerse con aquello que uno espera y con Aquel (Dios) en quien se espera.
Antes de acabar su charla, preguntó a los asistentes, qué cambios de pensamiento habría que hacer en las comunidades, para poder llevar un mayor y mejor acompañamiento de las personas.
Talleres y concierto
Por la tarde, en grupos de trabajo, los participantes reflexionaron sobre cómo hacer para tener escuelas de escucha y acompañamiento en los lugares de donde provienen.
El día terminó con un concierto del cantautor Nico Montero, quien acaba de producir un CD con canciones inspiradas en la vida y pensamiento de San Agustín. Este se titula «Corazón Inquieto» y, en él, se encuentran temas musicales como: Amar sin medida; Buscadores de la verdad; Conócete, Acéptate, Supérate; Tarde te Amé; Corazón Inquieto; Ama y haz lo que quieras, entre otros títulos.
Seguidamente interpretó algunas canciones propias el grupo «Nombre sobre todo nombre», procedente de la Parroquia agustiniana Ntra. Sra. del Carmen, de Los Negrales.
Fundamentación bíblica
El domingo comenzó con la intervención del religioso capuchino Víctor Herrero, “Alas y raíces. Dios y el Alcance de lo Humano”, que hizo una fundamentación bíblica de la esperanza, basada en el acontecimiento de la creación como un acto de esperanza.
Con sencillez y profundidad, relató cómo Dios pronuncia la palabra que abre el futuro, insufla la esperanza en la fragilidad y confía en la libertad del ser humano.
Habló de cómo vivir el presente, teniendo en cuenta la experiencia del pasado, y comprometiéndose en el futuro en acciones que muestren esperanza.
Eucaristía
El V Congreso Hipona terminó con la celebración de la Eucaristía, presidida por Mons. Luis Argüello, Presidente de la Conferencia Episcopal Española y Arzobispo de Valladolid. En su homilía animó a todos los presentes a ser signos de esperanza con el seguimiento de Jesús, la vivencia de la Eucaristía y el testimonio de la vida diaria.
Desde la Comisión de Pastoral, organizadora de este encuentro, se quiere dar las gracias a todas las personas que han participado en él, porque el resultado de una propuesta de este tipo, depende de la implicación de todos. Y, también, a la acogida que siempre se brinda en la Residencia Fray Luis de León.
















