
La Navidad vuelve a hacerse hogar en los colegios agustinos, donde la fe se traduce en gestos, encuentros, decoraciones típicas de estos días, nacimientos y celebraciones compartidas. Con los belenes, villancicos, oraciones y espacios de reflexión, las comunidades educativas han recreado el misterio del nacimiento de Jesús. Una experiencia viva, cercana y actual.
Cada iniciativa buscaba no solo embellecer los espacios, sino también despertar el asombro y la interioridad. Una invitación a los niños, jóvenes y adultos a contemplar el sentido profundo de la Encarnación. Como ha señalado el papa León, en su mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, es el mejor punto de partida para promover la paz.
A esta vivencia se han sumado las esperadas visitas de los Reyes Magos y sus pajes, para recoger las cartas de los niños. Su presencia ha llenado de ilusión patios, salones y templos, convirtiéndose en una ocasión privilegiada para transmitir valores como la generosidad, la esperanza y la fraternidad. Celebraciones litúrgicas, representaciones y actividades solidarias han completado este tiempo fuerte del año cristiano, en el que las comunidades agustinas han renovado su compromiso de acoger a Dios que se hace cercano y de caminar juntos al estilo de san Agustín.
En la siguiente galería hay solo una muestra de lo vivido en los colegios los últimos días de clase del mes de diciembre. Muchas gracias a todos los profesores, padres, jóvenes voluntarios, catequistas y religiosos agustinos que han trabajado y animado para que cada una de estas iniciativas saliera adelante.
























