
El pasado mes de octubre, dos parroquias agustinas de España, Ntra. Sra. del Carmen, en Los Negrales (Madrid) y Santa Rita, en Zaragoza, formalizaron su hermanamiento con la parroquia Santa Rita de Castilla, en la Amazonía peruana. Este paso respondía a una historia de solidaridad, fe compartida y colaboración internacional de años, que ha trascendido fronteras geográficas.
El 24 de noviembre, enmarcado en el tiempo de Adviento, esta historia interparroquial vivió otro momento importante con una sesión de formación compartida entre la comunidad parroquial de Ntra. Sra. del Carmen, en Los Negrales y la Parroquia Santa Rita de Castilla, que pertenece al Vicariato de Iquitos.
Amazonía peruana
En la Parroquia Santa Rita de Castilla, en la actualidad atiende cerca de sesenta comunidades a lo largo de los ríos Marañón y Urituyacu.
La actividad parroquial se desarrolla gracias a una amplia red de catequistas y animadores cristianos, que son los que dinamizan la actividad evangelizadora en los núcleos de población que existen a lo largo de los ríos.
Durante la última semana de noviembre, esta red de catequistas y animadores que coordinan la pastoral en cada una de estas comunidades de los ríos Marañón y Urituyacu, se suelen reunir durante una semana en la sede parroquial, para ampliar su formación. En esta ocasión, la Parroquia de Los Negrales, acompañó la formación telemáticamente. «Aunque tuvieron alguna dificultad técnica -señala el párroco de Los Negrales, P. Isaac Estévez- el encuentro fue entrañable. Insistimos en la importancia que tiene la formación en la tarea que todos ellos desarrollan y en lo que significa ser discípulo de Jesús».
Además del aspecto formativo, este encuentro ha sido muy significativo, por la posibilidad que ha dado a quienes han participado, de compartir vivencias y experiencias de fe. Aunque haya sido telemáticamente, el hecho poder ver las caras, aunque sea a través de una pantalla, de aquellos con quienes están hermanados, es importante para fortalecer el vínculo entre todos.
El P. Isaac subraya que para la Parroquia Nuestra Señora del Carmen ha sido una experiencia muy enriquecedora, que es a ayudado a sentir que su fe aporta y puede acompañar a otros a vivir su propia experiencia. Y destaca la gratitud hacia los agustinos y la Provincia que ambas comunidades parroquiales han manifestado.
La sesión de formación del pasado 24 de noviembre, con el apoyo mutuo supone un hito más en este proceso de hermanamiento entre estas dos parroquias unidas por la espiritualidad agustiniana.



