
El próximo 9 de octubre, los 25 colegios agustinianos (de la Orden de Agustinos Recoletos y de la Orden de San Agustín) están invitados a participar en «Siempre en camino por la salud mental», una iniciativa solidaria, pedagógica y deportiva, impulsada por el Equipo de Titularidad de la Provincia de San Juan de Sahagún y que busca sensibilizar a las comunidades educativas sobre la importancia de cuidar el bienestar emocional y promover una cultura de prevención, acompañamiento y cuidado.
Caminar juntos, escucharse, acompañarse y cuidar. Con este espíritu nace «Siempre en camino por la salud mental», un proyecto impulsado por la Asociación «ContinuaMente Acompañados», impulsada por el P. Isaac Estévez, OSA.
La iniciativa, en la que participarán los colegios agustinianos el próximo 9 de octubre, pretende reconocer y visibilizar las acciones que ya se desarrollan en los centros educativos en materia de prevención y sensibilización sobre salud mental, pero también dar un paso más: convertir la sensibilización en participación y generar propuestas concretas que puedan permanecer en los colegios y contribuir al bienestar emocional de toda la comunidad educativa.
El proyecto tendrá como protagonista una carrera o camino por la salud mental. Cada alumno podrá correr o caminar a su propio ritmo y realizar las vueltas establecidas por cada centro según su edad. No se trata de una competición, sino de una jornada de encuentro, solidaridad y ayuda mutua, en la que el deporte se convierte en una herramienta para hablar de salud mental y poner en valor la importancia de cuidarnos unos a otros.
Iniciativa solidaria
La actividad tendrá también un carácter solidario. Cada participante podrá realizar un donativo simbólico de un euro, que será entregado íntegramente a la Asociación «ContinuaMente Acompañados» para sus labores de prevención y sensibilización en salud mental. La aportación será independiente del número de vueltas que realice cada alumno.
La propuesta busca implicar a toda la comunidad educativa. Profesores, alumnos y familias están llamados a participar y a acompañar esta jornada desde sus diferentes responsabilidades. La participación de los alumnos será voluntaria y quienes no puedan o no quieran correr podrán asistir como espectadores o permanecer en el aula, según determine cada colegio.
Una cultura del cuidado
«Siempre en camino por la salud mental» parte de una realidad que afecta especialmente a las nuevas generaciones: la necesidad de dar visibilidad al sufrimiento emocional, romper el silencio y crear espacios donde las personas puedan pedir ayuda y sentirse acompañadas.
En la Vigilia de Oración celebrada en Barcelona el pasado 9 de junio, el papa León XIV recordó que existen situaciones de dolor y soledad que nuestra sociedad tiende a ocultar y subrayó que la fe cristiana anuncia que Dios no abandona a la persona en esos momentos. Días antes, en Madrid, durante la Vigilia de Oración con los jóvenes, invitó a estos a «ser humanos», a vivir desde la autenticidad y a construir relaciones basadas en la justicia, la honestidad y el cuidado de los demás.
En este contexto, los colegios agustinianos quieren contribuir a construir comunidades educativas más humanas, atentas y acogedoras, donde hablar de salud mental no sea un motivo de vergüenza, sino una oportunidad para aprender a cuidarse y a cuidar.
La propuesta conecta además con una dimensión esencial del carisma agustiniano: la vida compartida y la amistad como camino. San Agustín entendió que nadie crece solo y que la búsqueda de la verdad se realiza junto a otros, «con un solo corazón y una sola alma» orientados hacia Dios.
Por eso, el próximo 9 de octubre, los colegios agustinianos saldrán a caminar o correr juntos. Porque cuidar la salud mental también significa aprender a vivir recordando que que ningún camino importante estamos llamados a recorrerlo solos.
El proyecto quiere que esta jornada sea solo un punto de partida. Esta iniciativa se complementa con un concurso a nivel nacional de buenas prácticas de salud mental y bienestar emocional que se llevará a cabo a lo largo del curso. De manera que después de la carrera, continúen las conversaciones, las iniciativas y los espacios de acompañamiento. Para que la sensibilización se transforme en compromiso y que el cuidado de las personas forme parte, cada vez más, de la vida cotidiana de nuestras comunidades educativas.
