
El día 22 de abril se celebra el Día Internacional de la Madre Tierra, un día importante para los religiosos agustinos que trabajan en lugares como el Vicariato Apostólico de Iquitos, en plena Amazonía peruana. El origen de esta efeméride se remonta al año 1970, cuando la protección del medio ambiente no era una prioridad en la agenda política. Este tema conecta de manera profunda con la espiritualidad agustiniana, que invita a descubrir a Dios en la interioridad, pero también en la armonía de toda la creación, entendida como don y reflejo de su amor.
Desde esta mirada, el cuidado de la casa común no es solo una responsabilidad ecológica, sino una expresión concreta de la vida en comunidad, la justicia y la búsqueda del bien común. Esta sensibilidad se hace especialmente visible en la labor que los agustinos desarrollan en territorios como el Vicariato Apostólico de Iquitos, donde acompañan a comunidades amazónicas estrechamente vinculadas a la naturaleza, promoviendo una relación respetuosa con el entorno, la defensa de la dignidad humana y la protección de ecosistemas frágiles que sostienen la vida.
El lema de este año del Día Internacional de la Madre Tierra es “Nuestro Poder, Nuestro Planeta”. Con este se quiere recordar que cada persona, cada comunidad y cada institución posee un “poder” real para influir en el destino del planeta, mediante la participación activa.
Vicariato Apostólico de Iquitos
En este contexto queremos recordar el compromiso de los religiosos agustinos del Vicariato Apostólico de Iquitos, que llevan años acompañando y alentando a la sociedad civil en la defensa de los derechos humanos y en la denuncia de prácticas con la minería ilegal, que perjudican enormemente a colectivos vulnerables como los pueblos indígenas del Amazonas.
El religioso agustino Mons. Miguel Ángel Cadenas, obispo del Vicariato Apostólico de Iquitos ha alzado la voz en numerosas ocasiones para denunciar los derrames de petróleo en los ríos y las consecuencias que tiene en la vida de tantas personas, que ven afectado su modo de supervivencia, sufren infecciones debido a la contaminación del agua y se ven forzados de desplazarse a otros lugares.
En los últimos años, los abogados del vicariato, apoyados por el obispo, han sido parte importante de la lucha por conseguir que el Río Marañón sea titular de derechos, un hito histórico que obliga a las administraciones públicas a garantizar su cuidado.
Toda esta labor de sensibilización y reivindicación no sería posible sin la formación de los agentes de pastoral y líderes de las comunidades. Y, en este reto, en contexto como el de la Amazonía peruana, las radios educativas y populares tienen un papel fundamental.
La importancia de la radio
El religioso agustino P. Luis Fernández, es párroco de la Parroquia de Santa Rita de Castilla, a orillas del Río Marañón. Explica que la formación debe ser uno de los pilares en la vida de todo hombre. Por medio de ella uno crece en madurez, comprende la realidad y encuentra respuestas a cómo desenvolverse en ella.
Para lograr este objetivo se programan encuentros de animadores y catequistas durante todo el año, como el que hubo el pasado 23 de marzo, para profundizar en la fe y en cómo llevarla al día a día de las comunidades cristianas: la gratuidad en y desde Dios, la fraternidad reflejada en el Hijo de Dios y la identidad indígena desde una espiritualidad de resistencia.
Desde las parroquias del vicariato se apoya la red de emisoras de radio como la Radio Ikua Uka, que da cobertura en todo el distrito de Parinari y que ha impartido recientemente unas jornadas de formación para jóvenes.



