
Las Fraternidades Agustinianas Laicales de España y Portugal han celebrado su encuentro anual en el Colegio San Agustín de Salamanca, los días 14 y 15 de marzo. Con una asistencia de 94 participantes, el evento logró reunir por primera vez a todas las fraternidades de España y Portugal, incluyendo con especial alegría a la recién constituida fraternidad de Santa Rita de Móstoles. Unas jornadas de formación y convivencia para laicos que quieren profundizar en la espiritualidad agustiniana y vivir la fe en comunidad junto a otros laicos.
Un Solo Corazón y Una Sola Alma
El encuentro no fue solo una serie de actos, sino una verdadera experiencia de «familia agustiniana». Desde la salida de los autobuses, el ambiente de hermandad se hizo presente. La acogida de los organizadores y la participación entusiasta de los hermanos portugueses, que aportaron su alegría y sus cantos, crearon un clima donde la barrera de los idiomas se disolvió en una fe compartida.
Formación y Espiritualidad
El eje central del encuentro fueron las ponencias de Fray Enrique Gómez García, OAR, quien abordó temas fundamentales para la vida laica agustiniana: La Santidad en San Agustín y cómo ser comunidades cristianas y alternativas.
A través de presentaciones dinámicas y reflexivas, Fray Enrique logró transmitir la importancia de cambiar la mirada y vivir la dimensión humana de la fraternidad. Los momentos de Adoración Eucarística, la Liturgia de las Horas y la Eucaristía del domingo fueron resaltados por los asistentes como instantes de profunda conexión espiritual y paz interior.
Testimonios
Los participantes coincidieron en la utilidad personal y comunitaria de estas jornadas.
Un participante de Portugal señalaba que estar en este encuentro es «sentirse en casa, entre hermanos donde la vivencia de la espiritualidad nos hace tan cercanos».
Por su parte, Ana Carrero comentaba al terminar que te das cuenta de que estás con personas con las que compartes un mismo corazón».
En los grupos los participantes también comentaron que ha sido imprescindible para fortalecer la unidad y renovar la ilusión para ser comunidad y cambiar la mirada.
Zahia Aziz subrayó la buena organización y la acogida y destacó la buena relación con las fraternidades de Portugal.
Este encuentro ha sido posible gracias al trabajo dedicado todo el equipo del Secretariado de Laicos y Familia que lo han organizado todo con mucho cariño y dedicación. La entrega de materiales cuidados (traducidos al portugués) y los detalles recibidos fueron el reflejo de una organización que buscó aprovechar cada segundo para el crecimiento espiritual.
El encuentro concluyó dejando en todos los participantes la certeza de que caminar juntos, como “un solo corazón y una sola alma”, no es solo un ideal, sino una realidad viva que sigue creciendo en las fraternidades agustinianas. La experiencia compartida en Salamanca impulsa ahora a los laicos a regresar a sus comunidades con renovada ilusión, llamados a seguir construyendo espacios de fe, fraternidad y compromiso, donde la espiritualidad agustiniana se haga vida concreta en medio del mundo.










