Las calles de Lisboa se llenan de jóvenes del EJA y la JMJ

Lisboa

Lisboa es este verano la capital de la juventud. En unos días llegarán miles de jóvenes de todo el mundo para participar en la JMJ pero, los que pertenecen a apostolados agustinianos, ya están allí desde hace días participando en el Encuentro Juvenil Agustiniano.

El religioso agustino, P. Francisco Javier Carreras de Bergareche, acompaña en el EJA al grupo de españoles y destaca el ambiente, el clima de alegría y la buena convivencia en el que transcurren las jornadas.

Del día de ayer, 27 de julio, destaca el Festival de las Naciones, donde los participantes de cada país presentaron algunas de sus principales costumbres y folklore autóctono.

«Fue una velada divertida y se nos pasó el tiempo muy rápido. Hubo que acortar las actuaciones porque se nos hacía muy tarde», afirma el P. Javier, quien destaca la interacción que hay entre los grupos de los distintos países.

Por la mañana, hubo talleres y la tarde se dedicó a preparar las actuaciones del Festival de las Naciones.

La huella del EJA

Las relaciones de amistad que surgen en este tipo de encuentros, tienen en común la fe y la espiritualidad agustiniana. En unos días, los chicos y chicas que participan en el EJA, volverán a sus países y comunidades de origen, con una experiencia que no olvidarán y con nuevos amigos que, probablemente, duren para toda la vida.

La fe es algo que va madurando poco a poco. Hablamos de un proceso que dura toda la vida, en el que todo creyente está inmerso y en el que hay momentos especialmente relevantes, que ayudan a descubrir la propia vocación personal y a dar un salto en el compromiso personal, religioso o social. Encuentros internacionales como el EJA o la JMJ son hitos en la vida de estos chicos; experiencias que dejan una huella imborrable en el corazón de los jóvenes.

La formación que dan las charlas como la de Mons. Luis Marín, la mañana del miércoles 26 de julio, son una parte importante de estos encuentros. Aportan a los jóvenes argumentos y fuerza para dar testimonio en medio del mundo. En las celebraciones religiosas y adoraciones encuentran un momento de intimidad con el Señor, para poder compartir las preocupaciones y deseos que hay en todo corazón joven. En veladas como las de anoche, jóvenes con los mismos valores y creencias, se divierten juntos, mostrando que la fe también es alegría y camaradería.

También te puede interesar

Las Madres Mónica se reúnen en el Puerto de Santa María (Cádiz)

La Casa de Ejercicios La Inmaculada, en El Puerto de Santa María (Cádiz), acogió los días 19 y 20 de septiembre un encuentro fraterno...

«Libres bajo la gracia»: Nueva publicación sobre el papa León XIV

Acaba de aparecer este libro, “Libres bajo la gracia”. Nuestro anterior P. General, Alejandro Moral, me encargó en junio del año pasado, con el...

Fiestas del Pilar en el Colegio san Agustín de Zaragoza

El viernes 9 de octubre, los alumnos y profesores, desde los pequeños hasta los mayores, del Colegio san Agustín de Zaragoza, celebraron la fiesta...

Evangelio del XXVIII Domingo del T.O., según San Agustín

Estamos ante una parábola que llama mucho la atención, cómo Jesús reprocha al comensal que ha sido recogido de entre los caminos que no...