Finaliza la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos

Coincidiendo con el día de la conversión de San Pablo, termina la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos.

La Iglesia Católica en colaboración con otras iglesias cristianas ha celebrado la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, del 18 al 25 de enero de 2024. Este año se ha elegido como lema «Amarás al Señor, tu Dios… y a tu prójimo como a ti mismo» (cf. Lc 10,27).

El Pontificio Consejo para la promoción de la unidad de los cristianos y el Consejo Ecuménico de Iglesias elaboran cada año materiales para ayudar a la reflexión y para preparar las celebraciones del Octavario. Este año además han contado con un equipo ecuménico de Burkina Faso.

Aunque el octavario termina, estos organismos trabajan por la unidad durante todo el año, promoviendo el encuentro, tendiendo puentes y ofreciendo formación en todo el mundo, sobre cuestiones relacionados con el ecumenismo.

Consejo Mundial de las Iglesias

El Consejo Mundial de Iglesias (CMI) es la mayor y más representativa, de las muchas expresiones organizadas, del moderno Movimiento Ecuménico, cuyo objetivo es la unidad cristiana.

Representa a una comunidad de 352 iglesias de más de 120 países, que representan más de 580 millones de cristianos en todo el mundo, incluidas la mayoría de las iglesias ortodoxas, gran cantidad de iglesias anglicanas, bautistas, luteranas, metodistas y reformadas, así como muchas iglesias unidas e independientes.

Si bien la mayoría de las iglesias fundadoras del CMI eran europeas y norteamericanas, hoy la mayor parte está en África, Asia, el Caribe, América Latina, Oriente Medio y el Pacífico. El CMI cuenta actualmente con 352 iglesias miembros.

Para sus iglesias miembros, el CMI es un espacio insustituible en el que pueden reflexionar, hablar, actuar, orar y trabajar juntas, cuestionarse y apoyarse mutuamente, compartir y debatir entre sí. 

Las iglesias que se adhieren al CMI:

  • Están llamadas a alcanzar el objetivo de la unidad visible en una sola fe y una sola comunión eucarística,
  • Promueven el testimonio común en el trabajo de misión y evangelización,
  • Avanzan en la eliminación de barreras que separan a los seres humanos, buscando la justicia y la paz, salvaguardando la integridad de la creación
  • Promueven la renovación en la unidad, el culto, la misión y el servicio.

Labor del CMI

La X Asamblea del CMI llamó a las iglesias a unirse a una peregrinación de justicia y paz. Este llamamiento ha definido la dirección de la labor del CMI en los próximos años. Todos los programas del CMI desempeñarán su función brindando apoyo a las iglesias miembros y a sus asociados ecuménicos para que trabajen por la justicia y la paz en nuestro mundo, como consecuencia de su condición de creyentes.

Actualmente, el CMI centra su labor en tres áreas programáticas Unidad, misión y relaciones ecuménicas, Testimonio público y diaconía, y Formación Ecuménica.

Todos los programas tienen la responsabilidad compartida de reforzar los vínculos entre las iglesias miembros y los asociados ecuménicos. Así como impulsar vida espiritual, la participación de los jóvenes, el diálogo y la cooperación interreligiosos, y la construcción de una comunidad justa de hombres y mujeres.

También te puede interesar

Capítulo Vicarial Intermedio en Venezuela y Las Antillas

El Vicariato de Las Antillas, que incluye la presencia agustina en Puerto Rico, República Dominicana y Texas (EE.UU), ha celebrado su Capítulo Vicarial Intermedio...

27 de febrero: Día Mundial de las ONG

El Día Mundial de las ONGs (Organizaciones No Gubernamentales) se celebra anualmente el 27 de febrero. Fue reconocido oficialmente y declarado el 17 de...

Boletín de noticias de febrero, de la Curia General de la OSA

Con nuevo diseño, el boletín que elabora la Curia General de la Orden de San Agustín, ofrece una selección de las principales noticias acontecidas...

Evangelio del II Domingo de Cuaresma, según San Agustín

En el Evangelio de hoy vemos a Jesús cómo se transfigura ante sus discípulos, cómo les muestra su gloria. San Agustín nos explica cómo...