Evangelio del XIV Domingo del T.O., según San Agustín

San Agustín aprovecha el Evangelio de este domingo para explicarnos que debemos elevarnos sobre nuestra familia carnal.

La multitud que seguía y escuchaba a Jesús se sorprendía de su saber e inteligencia y se preguntaba de donde le venía esa sabiduría. Conocían a su familia, dónde vivían… San Agustín aprovecha para enseñarnos que debemos elevarnos sobre nuestra familia carnal. Ésta es buena y necesaria, pero para Él nuestro Padre es Dios y nuestra Madre la Iglesia, ellos nos conducen a través de las etapas de la vida para ir consiguiendo el gran regalo de Dios: la vida eterna.

Hijos

Amad lo que vais a ser. Vais a ser hijos de Dios e hijos de adopción. Esto se os otorgará y se os concederá gratuitamente. Vuestra participación será tanto más abundante y generosa cuanto mayor sea vuestra gratitud hacia aquel de quien la habéis recibido. Suspirad por Él, que conoce quiénes son suyos.

No tendrá inconveniente en contaros entre ellos si, invocando el nombre del Señor, os apartáis de la injusticia. Tenéis, o habéis tenido, en este mundo, padres carnales que os engendraron para la fatiga, el sufrimiento y la muerte; pero, pensando en una orfandad aportadora de mayor felicidad, cada uno de vosotros puede decir de ellos: Mi padre y mi madre me abandonaron. Reconoce, ¡oh cristiano!, a aquel otro padre que, al abandonarte ellos, te recogió desde el seno de tu madre, y a quien cierto hombre creyente dice con fe: Tú eres mi protector desde el seno de mi madre.

El padre es Dios; la madre, la Iglesia. Éstos os engendran de manera muy distinta a como os engendraron los otros. Este parto no va acompañado de fatiga, miseria, llanto y muerte, sino de facilidad, dicha, gozo y vida. Aquél fue un nacimiento lamentable, éste deseable. Al engendrarnos, los padres carnales nos engendran para la pena eterna debido a la culpa original; al engendrarnos de nuevo, Dios y la Iglesia hacen que desaparezca la pena y la culpa.

Seguidores de Jesús

Ésta es la nueva generación de los que le buscan, de los que buscan el rostro del Dios de Jacob. Buscadlo con humildad; pues, una vez que le hayáis hallado, llegaréis a la excelsitud más segura. Vuestra infancia será vuestra inocencia; vuestra niñez, el respeto; vuestra adolescencia, la paciencia; vuestra juventud, el valor; vuestra edad adulta, el mérito; vuestra senectud no otra cosa que vuestra inteligencia canosa y sabia.

No es que, al pasar por esas etapas o peldaños de la vida, te vayas transformando, sino que te renuevas permaneciendo lo que eres. En efecto, aquí no entra la segunda para que muera la primera; ni el surgir de la tercera supone el desaparecer de la segunda; ni nace la cuarta para que fenezca la tercera; tampoco la quinta envidiará a la cuarta para quedarse ella, ni la sexta dará sepultura a la quinta. Estas otras edades no llegan simultáneamente, pero permanecen juntas y en concordia en el alma piadosa y justa. Ellas te llevarán a la séptima, la del descanso y paz perpetua. Una vez liberado por seis veces, como leemos, de las miserias de la edad que conduce a la muerte, llegado a la séptima, ningún mal te afectará ya. Lo que no existe, ya no podrá plantear batalla; ni vencerá pues ni se atreve a luchar. Allí es segura la inmortalidad, allí la seguridad es inmortal.

Sermón 216, 8

También te puede interesar

Apertura oficial del curso en el Seminario de La Habana

El pasado lunes 28 de septiembre tuvo lugar en el Seminario de La Habana la apertura oficial del curso, con un claustro general, la...

Profesión de Votos y ordenaciones en la Orden de San Agustín

Recientemente, religiosos jóvenes han emitido los Votos en la Orden de San Agustín, ya sea de manera simple o temporal y solemne o perpetua....

La comunidad agustiniana celebra 40 años en Santa Iría de Azoia

La comunidad agustiniana y los feligreses de Santa Iria de Azoia (Portugal) celebraron el pasado 19 de septiembre una Eucaristía solemne de acción de...

Ya puedes leer «Misiones Agustinianas» del mes de octubre

"Misiones Agustinianas" es una publicación con periodicidad trimestral, que recoge noticias relacionadas con las misiones que los religiosos agustinos y las religiosas agustinas atienden...