Evangelio del II Domingo del T.O., según San Agustín

En el evangelio del próximo domingo, vemos cómo Jesús va a una boda en Caná de Galilea y santifica la unión entre dos esposos.

En el Evangelio de este segundo domingo del tiempo ordinario, vemos cómo Jesús va a una boda en Caná de Galilea. En esta boda observamos cómo Jesús santifica la boda y nos muestra que la unión de los esposos es una gracia de Dios. Todo lo que conduce a la unidad, a la paz, viene de Dios. Todo lo que separa, disgrega, aparta unos de otros, viene del diablo. Pero las personas que guardan virginidad no están solas, sino que están unidas a Cristo.

Porque el Señor vino invitado a la boda, aun dejado a un lado el significado místico, quiso confirmar que él hizo el matrimonio. En efecto, iba a haber quienes prohibirían casarse, de los que habló el Apóstol, y dirían que el matrimonio es un mal y que lo hizo el demonio, aunque el mismo Señor, preguntado si es lícito al hombre despedir a su esposa por cualquier causa, en el Evangelio dice que no le es lícito, a no ser por motivo de fornicación. En esa respuesta, si recordáis, asevera esto: No separe el hombre lo que Dios ha unido. Y quienes están bien formados en la fe católica saben que Dios es el autor del matrimonio y que, como la unión viene de Dios, así el divorcio viene del diablo.

Pero en caso de fornicación es lícito despedir a la esposa, precisamente por haber sido ella, que no guardó la fidelidad conyugal al marido, la primera en no querer ser esposa. Las que prometen a Dios virginidad, aunque en la Iglesia ocupan un rango más ilustre de honor y santidad, no están sin boda, porque con toda la Iglesia tienen que ver también ellas con una boda: la boda en que el novio es Cristo.

El Señor, pues, vino invitado a la boda, precisamente para consolidar la castidad conyugal y mostrar el misterio del matrimonio, porque el novio de aquella boda, al cual se dijo «Has reservado hasta ahora el vino bueno», representaba la persona del Señor, pues Cristo reservó hasta ahora el vino bueno, esto es, su Evangelio.

También te puede interesar

Evangelio del V Domingo de Cuaresma, según San Agustín

San Agustín comenta la resurrección de Lázaro con otras resurrecciones, la de la hija del jefe de la sinagoga y el hijo de viuda....

Las Fraternidades Laicales Agustinianas se reúnen en Salamanca

Las Fraternidades Agustinianas Laicales de España y Portugal han celebrado su encuentro anual en el Colegio San Agustín de Salamanca, los días 14 y...

Encuentro de Coordinadores de Deporte de los colegios agustinos

El viernes 13 marzo, el Colegio Valdeluz de Madrid, acogió el Encuentro de Coordinadores de Deporte de los colegios agustinos de España. Un encuentro...

El discernimiento, en las XXVIII Jornadas Agustinianas

El Real Centro Universitario Escorial–María Cristina ha acogido un año más, los días 6 y 7 de marzo, las Jornadas Agustinianas, organizadas por el...