
En los últimos días, el Prior General de la Orden de San Agustín, P. Joseph Farrell y uno de sus asistentes generales, el P. Martín Davakan, han participado en España en varias celebraciones y actividades importantes para la Provincia de San Juan de Sahagún. Así, el pasado jueves 19 de marzo, el P. Joseph Farrell presidió la Eucaristía en Valladolid donde recibió la Profesión de los votos solemnes de Fr. Vincent Mark Makauky, OSA, Fr. Nelson Damian Mwenda, OSA, Fr. Onesmo Mwombeki Madaraka, OSA, Fr. Kevin Alexander Alvarado Dávila, OSA y Fr. Pablo Ojeda Patiño, OSA.
Desde Valladolid, el Prior General viajó hasta Santander donde participó, el viernes 20 de marzo, en la celebración de los cincuenta años del Colegio San Agustín. Por último, el sábado 21, tanto el Prior General como el Asistente General asistieron al VI Congreso Hipona, que tuvo lugar en la Residencia Fray Luis de León, de Guadarrama (Madrid) y que reunió a personas de distintas parroquias, colegios y obras sociales que la Provincia agustina de San Juan de Sahagún tiene en España.
Aprovechando su paso por España, los PP. Joseph Farrell y Martin Davakan han conversado con los miembros de la Oficina de Comunicación sobre algunos temas de interés para la Orden de San Agustín.
P. Joseph Farrel, Prior General
¿Cómo recibiste tu elección? Bueno, ya tenía algo de experiencia, pues llevaba 12 años en el Consejo General como Vicario General con el anterior Prior General, P. Alejandro Moral. He recibido el cargo como un servicio a los hermanos y hermanas con quien vivimos y trabajamos juntos, en sinodalidad.
¿Cuál es la situación de la Orden? Desde el principio fuimos fundados para responder a las necesidades de la Iglesia y del mundo, y seguimos realizando esta misión, este ministerio. Las necesidades cambian con el tiempo, y nosotros continuamos respondiendo a través de la educación, las parroquias, la defensa de los pobres… Debemos seguir escuchando el clamor del mundo y responder desde el corazón y con disponibilidad.
¿Hacia dónde va su futuro? El objetivo final siempre es Dios, estar con Él desde la realidad en la que nos encontramos ahora. Una realidad que, especialmente en África y en Asia-Pacífico, nos está descubriendo muchas oportunidades para anunciar la Buena Noticia del Evangelio: en las misiones, las parroquias, las escuelas, la catequesis.
¿Cómo ves a la Orden en Europa y Estados Unidos? Pues la edad de nuestros frailes es cada vez mayor, pero incluso cuando la edad ya no es tan joven, el alma puede seguir siendo joven. Continuamos sirviendo a la Iglesia y al mundo, en muchos lugares como lo hemos venido haciendo hasta ahora y, en otros lugares, estamos descubriendo nuevas formas de presencia, involucrando tanto a religiosos mayores como a otros menos mayores.
¿Qué es aquello que la Orden puede aportar a la Iglesia y a la humanidad? Creo que podemos ofrecer y mostrar al mundo que una comunidad puede vivir en paz, incluso cuando hay diferencias, cuando existe diversidad. Podemos vivir en paz, podemos vivir como comunidad.
A los agustinos de España y a los laicos vinculados a ellos, ¿Qué les dirías de cara a la visita del Papa? Si bien es cierto que es el Santo Padre, también es cierto que es un agustino. Es nuestro hermano que conoce la realidad de los agustinos en España. Es un momento para sentirnos un poco orgullosos de él y, también, para ofrecerle nuestro apoyo, nuestra comunidad, y decirle: “Estamos contigo, estamos contigo, hermano León. ¡Ahora!
¿Cómo es la relación del Papa con la Curia General? Desde la Curia tratamos de mantener una relación de hermanos, simplemente para invitarle y preguntarle si necesita algo. Siempre le recordamos que, ciertamente, tiene una casa en el Vaticano, pero que también hay otras casas agustinianas que le abren las puertas. La última vez que le vimos fue en la Plaza de San Pedro, montado en el vehículo papal, y le paramos un momento para saludarle y recordarle que seguimos siendo sus hermanos y que queremos lo mejor para él. Fue un momento breve, muy breve, pero intenso en afecto y cariño.
P. Martin Davakan, Asistente General
¿Qué ha significado para ti el nombramiento como Asistente General? Ha sido una sorpresa. Estoy muy agradecido de que me confíen esta responsabilidad, que vivo no como un cargo, sino como un servicio. Me encanta ayudar a mis hermanos, por eso soy agustino. Me gusta vivir con ellos buscando juntos soluciones cuando hay problemas y afrontando los desafíos que nos toca vivir.
Procedes de Benin pero tu labor como Asistente General será principalmente en Europa. Hay realidades que no conozco. Por eso, lo primero que debo hacer es escuchar e intentar acompañar. Cada hermano como agustino necesita ser escuchado y acompañado en su momento, en su situación ye en su servicio a la Orden de San Agustín y a la Iglesia.
¿Qué supone en las comunidades, el hecho de que convivan distintas culturas? Podríamos decir que es parte de la universalidad de la orden. Y eso es cierto, pero también lo es que supone un desafío muy grande. Procedemos de distintos países, distintas culturas con diferentes maneras de pensar y eso a veces es una dificultad para la vida en comunidad. Pero si pensamos en que por encima de eso, todos somos agustinos y tenemos el mismo objetivo de vivir en comunidad y servir a la Iglesia, eso nos ayuda a superar las diferencias. Porque, además, las diferencias no son limitaciones, sino oportunidades para vivir mejor nuestra vocación.
Por otra parte, hay gente que la solución a la falta de vocaciones es que vengan religiosos de otros lugares; pero yo no lo veo como una solución, sino como una opción.
Los que vienen no van a salvar la presencia de los agustinos aquí, sino que vienen a vivir con los agustinos. Los que vienen a Europa de otros países, deben sentir que están en casa y juntos vivir desde el agradecimiento a la historia que los agustinos han construido en Europa. Es importante que los religiosos que siempre han vivido en Europa y los que proceden de otros lugares, transmitan juntos a las nuevas generaciones el cariño hacia su historia y el proyecto de los agustinos; para que todos se sientan miembros de esta historia y puedan continuar así la obra de los agustinos en Europa.
¿Cómo sueñas el futuro de los Agustinos en Europa? Sueño una comunidad que se quiere, donde los hermanos viven una fraternidad verdadera, por encima de las distintas procedencias. Que vivamos juntos, con un proyecto común, porque la fraternidad se puede vivir en cualquier lugar.
¿Qué impresiones te llevas de las comunidades de estos días en España? He visto una Iglesia muy animada y viva. He visto comunidades con mucha energía y ganas de trabajar. He visto a gente que quiere mucho a los agustinos y conoce nuestra espiritualidad y está comprometido con los agustinos. Me ha dejado muy buena impresión.
La inquietud fecunda tan agustiniana ha vuelto a hacerse visible en estos días de encuentro, celebración y comunión. La visita del Prior General y su Asistente ha sido un signo de unidad y esperanza para la familia agustiniana en España: una invitación a seguir caminando juntos, en fraternidad, escuchando los desafíos del mundo y respondiendo con un solo corazón y una sola alma orientados hacia Dios, construyendo comunidad allí donde la vida nos sitúa.







