
El claustro de la Catedral de Palencia acoge desde hasta el 15 de marzo, la exposición de fotografías “Nicolás Castellanos Franco, OSA: Pequeños Relatos Liberadores”. Se trata de una colección de 70 fotografías con las que la Fundación Hombres Nuevos rinde homenaje y hace memoria agradecida a su fundador, obispo emérito y misionero en Bolivia, con ocasión del primer aniversario de su fallecimiento.
Inaugurada el pasado martes 3 de marzo en el propio claustro de la seo palentina, la muestra es una invitación a realizar un viaje cronológico e histórico por la vida de Nicolás Castellanos, desde su infancia hasta los últimos años de su vida como misionero en Bolivia; y a descubrir su figura, ejemplo de solidaridad y de amor hacia el prójimo, de quién en 1991 lo dejó todo para ayudar a las personas más desfavorecidas.
Asimismo, de entre las imágenes que la integran se encuentran fotografías que nos cuentan algunos de los hitos conseguidos a través del Proyecto “Hombres Nuevos” (los “pequeños relatos liberadores”, como a Nicolás Castellanos le gustaba definir), y que permiten conocer algunos de los proyectos de desarrollo que se llevan a cabo en la zona del Plan 3000 y otros lugares de Bolivia, donde Hombres Nuevos lleva adelante su trabajo desde 1992.
La muestra se complementa con un catálogo que incluye imágenes y textos escritos por el propio Nicolás Castellanos, que podrá descargarse mediante un código QR disponible para todas las personas que la visiten.
La entrada a la exposición es libre y el horario de visitas será de lunes a sábado, de 10.00 a 14.00 horas y de 16.00 a 19.00 horas, y los domingos de 10.00 a 13.00 horas.
Además, la Fundación Hombres Nuevos ofrece la posibilidad de concertar visitas guiadas para grupos interesados, a través de los teléfonos 979 744 257 y 640 073 382 (también disponible por WhatsApp), así como en el correo electrónico: fundacion@hombresnuevos.org.
La exposición se enmarca en un programa de actividades y celebraciones, organizadas por la Fundación Hombres Nuevos, en Palencia, y el Proyecto «hombres Nuevos», en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), para recordar la figura y el legado de su fundador, cuando se cumple un año de su fallecimiento.
Hombres Nuevos
Durante la inauguración, la presidenta de la Fundación Hombres Nuevos, Arancha Delgado, describió la exposición como “una puerta a la memoria, al recuerdo, pero sobre todo a la vida”. Subrayó que el título resume el espíritu con el que se ha organizado la muestra: “Nicolás nos enseñó que al pobre hay que saciarle el hambre de pan, pero también el hambre de belleza. Y esta exposición es eso, belleza que dignifica y libera”.
También recordó que la obra social del Proyecto “Hombres Nuevos” impulsada por Nicolás Castellanos en la zona del Plan 3.000 de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, ha logrado, a lo largo de estos 34 años de trayectoria, transformar en positivo la realidad empobrecida de sus habitantes en “un lugar de esperanza y de igualdad de oportunidades, gracias a proyectos de desarrollo como escuelas, comedores, hospital, universidades, hogares, centros de día y becas que posibilitan el acceso a estudios técnicos y superiores a jóvenes de la zona y procedentes de provincias”. “Es posible reducir las fronteras de la pobreza y transformar espacios, pero sobre todo vidas”, afirmó, reivindicando la coherencia vital del obispo, “cómplice de la vida del pobre hasta el final”.
Diócesis de Palencia
Por su parte, el obispo de Palencia, Mikel Garciandía, subrayó el carácter inspirador del legado de Nicolás Castellanos y el simbolismo del espacio elegido. Recordó que hace justo un año visitaba a los misioneros en Perú y Bolivia y pudo comprobar de primera mano la obra impulsada por él. “Estos pequeños relatos liberadores son para nosotros realmente una inspiración de lo que somos cada uno de los que estamos aquí”, afirmó.
Garciandía destacó que el claustro, tradicionalmente lugar de meditación y reflexión, se convierte ahora en “pórtico” hacia una experiencia más profunda. “Toda genuina contemplación se convierte en acción”, señaló, e invitó a que la visita a la exposición no se quede en la mera observación, sino que impulse a continuar el legado recibido. A su juicio, cada imagen “nos transporta más allá”, hacia esa “casa común donde todos seremos libres e iguales delante del Padre”, y recuerda que el legado de Castellanos es una tarea viva para la diócesis.
El deán de la catedral, Dionisio Antolín, expresó el agradecimiento del Cabildo por poder acoger la muestra en un espacio que durante siglos ha sido “silencio, oración y memoria”, y que ahora se convierte en “memoria agradecida”. Antolín dio gracias a Nicolás Castellanos por su servicio cercano a la diócesis durante su episcopado y por la labor que inició después en Bolivia, y confió en que la exposición sea una invitación a “ensanchar el corazón” y a recuperar el impulso misionero que ha caracterizado históricamente a la diócesis palentina.
Ayuntamiento
En representación del Ayuntamiento, el concejal de Identidad Cultural y Actividad Físico-Deportiva y Salud, Francisco Fernández, destacó que se trata de “un homenaje maravilloso a alguien que dedicó su vida a hacer el bien”. En un tiempo “tan complejo”, señaló, la figura de Nicolás Castellanos representa la posibilidad de creer en un mundo mejor, donde prevalezca la concordia frente a la discordia. Agradeció a la Fundación Hombres Nuevos el trabajo realizado y valoró el significado espiritual del claustro como escenario de la exposición.



