
Los pasados días 9 y 10 de febrero, la Archidiócesis de Madrid celebró «Convivium», la Asamblea Presbiteral convocada por el Cardenal José Cobo. En esta han participado más de 1.200 sacerdotes, entre ellos una representación de los religiosos agustinos. Todos ellos trabajan en alguna de las parroquias que la diócesis ha encomendado a la Orden de San Agustín. «Un tiempo para detenernos, escucharnos y dejar que el Espíritu renueve nuestra vocación. Para hablar con sencillez de lo que vivimos, para agradecer juntos, para sentirnos un solo presbiterio», puede leerse en convivium.archimadrid.es.
La asamblea se inició con el mensaje del papa León XIV a los sacerdotes de Madrid. Y transcurrió en un ambiente de fraternidad, alternando momentos más formativos, con otros de reflexión personal, intercambio de impresiones y oración personal y comunitaria.
El religioso agustino P. Ángel Camino, vicario episcopal de la Vicaría VIII de Madrid, es uno de los agustinos que ha participado en «Convivium». Tiene 76 años y lleva 51 como sacerdote. En el siguiente vídeo comparte con Pablo Vidal, sacerdote joven de 29 años, cómo descubrió la vocación sacerdotal. Procedente de una familia en la que parecía destinado a la carrera de Medicina, después de unos ejercicios espirituales con jesuitas, terminó descubriendo que a lo que verdaderamente estaba llamado era a la sanación espiritual, desde la espiritualidad agustiniana.
Por su parte, Mons. Luis Marín de San Martín, OSA, Subsecretario del Sínodo de los Obispos, ha venido desde Roma, donde vive habitualmente, para participar en esta Asamblea Presbiteral en la que se ha profundizado sobre el perfil de sacerdote que necesita actualmente la Iglesia en Madrid.
Mons. Luis Marín impartió una de las ponencias en la que recordó a los asistentes que están llamados a dar testimonio del Evangelio del amor de Dios en este tiempo de la historia. «El mandato misionero es esencial a la Iglesia. Se trata pues de caminar en la caridad y en la verdad», les dijo.
En una entrevista durante el desarrollo del encuentro, Mons. Luis Marín señaló que «Convivium» ha sido una inyección de optimismo por la posibilidad que ha ofrecido a los participantes de vivir la comunión y la fraternidad.
Allí también estuvo el P. Isaac Estévez, OSA, párroco de la Parroquia Ntra. Sra. del Carmen, en Los Negrales. Él hace un balance muy positivo de una iniciativa muy buena «que ayuda a vivir la sinodalidad, a crear identidad y a vivir la comunión».
El P. Isaac destaca asimismo los días previos a la asamblea, en los que se difundió el himno «Ungidos» y mucha información y testimonio en redes.
De lo vivido en «Convivium» subraya las reuniones por edades y los momentos para escuchar, reflexionar y repensar juntos la misión como sacerdotes: «Ha sido un momento de impulso espiritual, a nivel personal y que también me ha llevado a conocer a otros sacerdotes, con quienes he podido hablar de la respuesta que, como Iglesia, podemos dar al mundo».





