Cuatro días que cambiaron la Historia: Jueves Santo

Jueves Santo, Viernes Santo, Sábado Santo y Domingo de Resurrección son cuatro días que cambiaron la Historia.

Jueves Santo, Viernes Santo, Sábado Santo y Domingo de Resurrección son cuatro días que cambiaron la Historia y que cada año los cristianos celebramos para recordar la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús. Ofrecemos una reflexión de cada uno de estos días, desde la perspectiva de la espiritualidad agustiniana y con la intención de que ayuden al lector a entender mejor su fe y a vivir con más sentido estos días.

La grandeza de dar vida

Con el Jueves Santo llega la última Pascua de Jesús, la gran Pascua anunciada por el evangelista Juan. Todos los judíos estaban obligados a celebrar esta fiesta que recordaba cuando Israel fue liberado de Egipto.

La escenografía de esta Pascua, sin embargo, tiene otro ceremonial, otro significado y un ritmo más pausado. No se cena de pie – reclinados, probablemente, sobre divanes – y alejados de la prisa. El ritual fijaba que no podía faltar el vino, las hierbas aromáticas, el cordero, los panes ácimos, el recitado del Hallel que era la oración judía utilizada como alabanza y agradecimiento en las festividades. Jesús sabía que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre (Jn 13, 1).

Que Jesús se ciñera una toalla y lavara los pies a los discípulos provoca el escándalo y una negación más de Pedro. Es, sin duda, el líder de la oposición, aunque, cuando ve que peligra su amistad con el Maestro, rectifica inmediatamente. Un hombre temperamental, impulsivo, todo corazón.

Aquella tarde Jesús coloca muy alto el amor cristiano, su gesto hay que multiplicarlo lavándonos los pies los unos a los otros (Jn 1, 15). El mandamiento de Jesús establece un nuevo modo de amar. Por eso, Jueves Santo no es solo el día del amor fraterno, sino la proclamación de la novedad de un amor que es donación gratuita, servicio, entrega. Juan lo explica de forma inequívoca: “Como dio Cristo la vida por nosotros, así nosotros debemos darla por nuestros hermanos” (1 Jn 3, 16).

Estamos ante los planos de la nueva humanidad que habría que gritar en este momento de polarizaciones, enfrentamientos y contiendas a lo largo y ancho de nuestro mundo. En este contexto, Jesús instituye la Eucaristía y el sacerdocio. Presencia real y perpetua de Jesús detrás del pan y vino humildes que se cultivan y nacen para compartir, y misión puesta en las manos torpes de los discípulos que garantiza indefinidamente la escucha, el perdón, la proclamación de la Palabra, el amor a los pobres y descartados. Especialistas en amar a las personas antes que a las cosas. Amar y sentir en el fondo del alma – alguna tarde de melancolía y de vacío – el vértigo de la soledad y de la incomprensión, el desmayo de la fe. 

Jesús ya no tenía más que decir a los discípulos: “Amaos como yo os he amado” (Jn 13, 34 – 35). Sin máscaras, sin egoísmos agazapados, sin envenenar las palabras más nobles, gratuitamente, sin tramoyas teatrales.

Con frecuencia, devaluamos los términos convivencia y fraternidad como si fueran un pacto de vidas paralelas que nunca llegan al abrazo de la reconciliación. Convivir supone aceptar y amar a los demás como son. “Venced el mal con el bien”, recuerda San Pablo (Rom 12, 21). Desarmar a alguien no es arrebatarle las armas, sino conseguir que él mismo se desprenda de ellas.

También te puede interesar

Evangelio del V Domingo de Pascua, según San Agustín

En este evangelio del V Domingo de Pascua el Señor va preparando a los discípulos para su partida. Después de vivir con ellos, les...

XII Olimpiadas escolares agustinianas organizadas por FAGAPA

Del 17 al 19 de abril se han desarrollado en el Colegio San Agustín de Madrid, las XII Olimpiadas Agustinianas, organizadas por la Federación...

Últimas convocatorias de la pastoral educativa de la Provincia

La red de colegios agustinos continúa impulsando su apuesta por una pastoral educativa viva y transformadora a través de iniciativas que integran formación, participación...

La Residencia de mayores de Madrid celebra La Conversión

Como preparación de la fiesta de la Conversión de San Agustín, celebrada el 24 de abril, la Residencia de Atención Especial (RAE) Tomás Cámara,...