ONGA

Somos parte de la gran Familia Agustiniana. Tanto asociados como colaboradores que deseamos fomentar la dignidad humana a través de acciones de promoción social.

Objetivos

    1. ongaLa Cooperación para el Desarrollo de las naciones y zonas empobrecidas del mundo, mediante la promoción y realización de programas educativos, asistenciales, sanitarios, cooperativos, de promoción de la mujer, de ayuda a la infancia y a la tercera edad, y aquellos otros que redunden en el desarrollo integral de los beneficiarios de los mismos.
    2. La ayuda con recursos humanos, económicos y técnicos en las situaciones de catástrofe y emergencia.
    3. El fomento del voluntariado social encaminado a la Cooperación al Desarrollo.
    4. La promoción de la Educación para el Desarrollo y la Sensibilización de la opinión pública y de las instituciones de los Países industrializados y ricos, respectos a los problemas de subdesarrollo, exclusión y marginación de las poblaciones más pobres del mundo.
    5. La realización de acciones en favor los sectores sociales más desfavorecidos de nuestro entorno.

Iniciadores

Nuestra ONG surge en 1996 de la colaboración de diversas instituciones de agustinos y agustinas:

      • Agustinos de la orden de San Agustín en España: Castilla, Filipinas, Matritense y España.
      • Agustinas Misioneras: San Agustín y Santa Mónica.
      • Agustinas del Amparo.

Voluntariado

Posee varias características que la definen y diferencian de otras organizaciones no gubernamentales. En primer lugar, nuestra asociación parte de un hecho: la extensa labor misionera desarrollada a lo largo de los años, por agustinos y agustinas, hecho que facilita la solidez de la ONGA. Se puede decir con propiedad que desde hace gran cantidad de años los centros misionales a los que estos hombres y mujeres pertenecen, comparten una misma misión evangelizadora. Nos parece importante resaltarlo porque si bien nuestra institución podría ser calificada como “pequeña”, en cuanto al número de asociados (en la actualidad en torno a los doscientos), sin embargo su presencia en los países en los que se desarrollan los proyectos es una presencia estable y consolidada.

 A diferencia de otras organizaciones, nuestra presencia en medio de la realidad tantas veces carente de recursos y muy a menudo poblada de dificultades y riesgos, es una presencia efectiva y autosuficiente orgánicamente pues no dependemos de otras instituciones para desarrollar los proyectos que se financian. Así mismo no financiamos proyectos que nosotros mismos no supervisemos, no hacemos depender nuestra actividad de factores externos a nosotros mismos como pueden ser buscar apoyo de las administraciones, permisos de residencia, compra de costosos materiales innecesarios, etc. Los misioneros y misioneras con los que estamos en contacto directo y que pertenecen a la familia agustiniana son quienes desarrollan o supervisan la totalidad de los proyectos.

De esta primera característica se deriva otra no menos importante que está en la base de nuestra organización: la confesionalidad de las personas que desarrollan la labor de “voluntariado”. Hay muchas plataformas diferentes para trabajar por la justicia y hay muchos idearios para promover la dignidad de la persona. Lo que sustenta a todos nuestros proyectos son las misiones cristianas agustinianas y nuestro ideario es el que se deriva del Evangelio de Jesús. Somos Iglesia y unidos en nuestro carisma agustiniano católico nos unimos a creyentes y no creyentes, personas de buena voluntad que buscan la justicia en nuestro mundo. Esta confesionalidad al estilo de Agustín de Hipona está marcada por el respeto y por la búsqueda de la unidad y por la cordialidad. Estamos convencidos de que la mejor manera de transmitir a Dios, su amor, su evangelio de salvación, justicia y dignidad para todos, procede del evangelio.

 

Arriba