Misiones en Brasil

Prelatura de Sao Félix do Araguaia

El manual de la Prelatura empieza diciendo: “Queremos ser una Iglesia que anuncia la Buena Nueva del Evangelio  de forma alegre, humilde y entusiasta, en esta realidad compleja y desafiante”.

casapedroLa Prelatura fue fundada en 1970 y está  situada en la región pre-amazónica del Brasil, tiene una extensíón de 150 mil kilómetros cuadrados y hay en ella varios pueblos indígenas, labradores sin tierra y grandes latifundios, No tiene más de 150 mil habitantes.La Prelatura fue  entregada al cuidado de los Claretianos españoles de la Provincia de Aragón, siendo su primer obispo durante 40 años Don Pedro Casaldáliga. Actualmente el obispo es Don Adriano. Los agustinos llegamos a la Prelatura en 1980.

Nacida despues del Vaticano II, la Prelatura  quiso ser desde el principio una Iglesia comprometida con los desafios de la realidad, respondiendo al modelo de Iglesia propuesto por el Concilio y posteriormente concretizado por las Conferencias Episcopales Latinoamericas: Medellin, Puebla, Santo Domingo, Aparecida.

Los tres desafios más grandes de la región son: La lucha por la tierra; la población de los pueblos indígenas y la preservación  del medio ambiente. Las pastorales que enfrentan estos problemas son la CPT (Comisión Pastoral de la Tierra); el CIMI (Consejo Indigenista Misionero) y varias ONGs comprometidas con el medio ambiente, entre ellas ANSA (Asociación Nuestra Señora de la Asunción) brazo social de la Prelatura.

Desde el principio la Prelatura se organizó en pequeñas Comunidades Eclesiales y equipos pastorales. Las ideas que han orientado el  trabajo pastoral son:

  • Fe y Vida caminando juntas, mística y compromiso.
  • Liturgia inculturada.
  • Espiritualidad libertadora.
  • Iglesia Pueblo de Dios: protagonismo de los laicos y laicas, nuevos ministerios, formación de lideres, Ministros de la Palabra y otros servicios.
  • Estudio de la Biblia: la Palabra de Dios como iluminadora de la realidad y fuente de compromiso. Es una Iglesia de mártires.
  • Respeto a las culturas autoctonas y dialogo inter-religioso.
  • Apoyo a las organizaciones populares: sindicatos, asociaciones, “pastoral de los niños” alternativas para los jóvenes, defensa de la mujer, etc.